
El Ente Nacional Regulador del Gas avanza en la definición de un marco normativo que habilite la inyección de biometano en la red de gas natural, una medida que podría cambiar de raíz el perfil energético de las estaciones de GNC y facilitar su abastecimiento en contextos de restricción de suministro.
Según explicó la jefa de Innovación del organismo Ana Carina Buccieri, la normativa establece los requisitos para que el biometano pueda ser inyectado en las mismas condiciones que el gas natural. Sin embargo, aclaró que no se trata de un proceso automático: al incorporarlo a una red que abastece a múltiples usuarios, incluidos Estaciones de Servicio, se deben garantizar parámetros estrictos de calidad y seguridad. Esto implica controles de caudal, presión, composición y confiabilidad del suministro, especialmente para consumidores no interrumpibles que requieren volúmenes constantes.
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El anuncio oficial sobre reservas de gas para 63 años fortalece al sector y abre una nueva oportunidad para relanzar el uso del GNC como política de Estado. Productores y expendedores piden ser parte del debate.
Las distribuidoras serán las encargadas de evaluar caso por caso y determinar las condiciones para la inyección. Además, el ENARGAS ya publicó un reglamento de almacenaje que abre la posibilidad de enviar cargamentos a usuarios aislados y estaciones no conectadas a la red, lo que permitiría descarbonizar el transporte incorporando un porcentaje de biometano en estos suministros.
El biogás, para ser utilizado en esta modalidad, debe refinarse hasta convertirse en biometano, con características equivalentes al gas natural. Por lo general, la ubicación de las plantas de biogás favorece la inyección en redes de distribución, más que en gasoductos troncales de transporte. Durante el evento “Las Estaciones de Servicio y la transición energética”, realizado recientemente en la ciudad de Córdoba, Buccieri señaló que, a diferencia del hidrógeno —que requiere mezclas y procesos para cumplir con las especificaciones de calidad y solo puede incorporarse en proporciones de entre 10 por ciento y 12 por ciento—, el biometano puede inyectarse directamente tras su purificación.
También mencionó alternativas como el metano sintético, que se obtiene a partir de hidrógeno verde y carbono biogénico y que sí sería análogo al gas natural. Sin embargo, reconoció que su alto costo actual lo vuelve poco viable frente al biometano.
La funcionaria remarcó que esta línea de trabajo se enmarca en los objetivos de transición energética hacia un esquema de “ciclo cerrado de carbono”, en el que las emisiones provengan de fuentes renovables y no de combustibles fósiles almacenados durante millones de años en el subsuelo. “En el ciclo abierto actual, extraemos carbono del pasado y lo liberamos a la atmósfera, desbalanceando el equilibrio. Lo que buscamos es un sistema en el que el carbono emitido sea el mismo que fue capturado recientemente, sin incrementar el stock atmosférico”, explicó.
El desarrollo de corredores verdes para el transporte pesado a gas —y potencialmente a biometano— es una de las proyecciones más prometedoras. La reducción de emisiones en este sector podría ser significativa si se avanza en la integración de gases renovables.
Algunas distribuidoras comenzaron a restringir el suministro de gas. Aunque el impacto es mínimo gracias al transporte en firme, las estaciones deben ajustarse a su capacidad máxima diaria para evitar sanciones.
Para Buccieri, el biometano cuenta con todas las condiciones para convertirse en un aliado clave de la descarbonización del sistema de gas natural argentino. Su potencial radica en que no solo permite diversificar las fuentes de abastecimiento, sino que también ofrece una solución técnica viable para integrar energías renovables en un sistema existente, sin necesidad de modificar la infraestructura de manera radical.
Según la especialista, el desafío ahora será articular las condiciones normativas, técnicas y económicas para que este combustible pueda desplegarse a gran escala y contribuir a un abastecimiento más limpio, seguro y sustentable en las estaciones de GNC y en otros segmentos del consumo energético nacional.
Fuente: Surtidores