18/03/26

TGS abrió la licitación de capacidad de transporte para el Gasoducto Perito Moreno con propuestas que triplicaron la oferta

Vaca Muerta acelera su infraestructura para evitar cuellos de botella. Mientras TGS confirmó que la licitación de open season para el Gasoducto Perito Moreno triplicó la oferta con pedidos por 32 MMm3/d, Oldelval refuerza su sistema hacia el Atlántico para estirar la capacidad antes de que VMOS esté operativo. Ambos proyectos, bajo el RIGI, buscan garantizar la evacuación récord de gas y petróleo de la Argentina.


El CEO de TGS, Oscar Sardi, junto al CEO de Oldelval, Ricardo Hösel.

La empresa transportadora de gas TGS recibió solicitudes que superaron los 32 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) por parte de los cargadores que buscan asegurarse parte de la capacidad incremental de las obras de ampliación del Gasoducto Perito Moreno, con lo cual casi triplicó la disponibilidad de este primer tramo de apertura. De esta puja podían participar productores, comercializadores, industrias, generadores o distribuidoras.

Este proceso de open season forma parte del proyecto de ampliación del sistema que la empresa se adjudicó en noviembre pasado y que debe estar operativo para el invierno de 2027. Las obras que fueron motivo de la primera iniciativa privada de la actual gestión de Gobierno busca eliminar las restricciones logísticas que hoy condicionan el crecimiento de la cuenca neuquina y generaron el interés de los productores.

El CEO de la compañía, Oscar Sardi, al participar del evento Vaca Muerta Insights junto al CEO de Oldelval, Ricardo Hösel, manifestó que «la apertura de las ofertas por la parte correspondiente a prepagos fue muy exitosa«. La compañía ya avanzó en una preselección técnica: «Se hizo una preselección en función de un pronóstico de todos aquellos que tienen las mejores condiciones de oferta, y ahora esto tiene que ir a Enargas y a Secretaría de Energía para reafirmar que lo que está proponiendo TGS es correcto».

Finalmente, el ejecutivo aclaró que este esquema es apenas el inicio de una estrategia de expansión más amplia. «Nos queda la segunda etapa. Vamos a esperar que ocurra este open season que va a organizar la Secretaría de Energía en conjunto con Enargas (una vez que se defina la transferencia de contratos de Cammesa y Enarsa hacia las distribuidoras), y a partir de ese momento vamos a sacar open season por la segunda parte de lo que corresponde a la iniciativa privada«, detalló Sardi.

Según la hoja de ruta de la transportadora, esta fase de ampliación del GPM contempla 14 MMm3/d adicionales, de los cuales 12 MMm3/d tienen como destino el área del Gran Buenos Aires y los 2 MMm3/d restantes se orientan al polo de Bahía Blanca. Las obras están demandando una inversión de US$700 millones y se divide en dos etapas.

El proyecto de NGLs como solución estructural

Sardi también se refirió al reciente anuncio del proyecto de industrialización de líquidos del shale gas conocido como NGLs, que demandará una inversión de US$3.000 millones según lo anunciado por los accionistas de TGS en Nueva York en ocasión del Argentina Week. La iniciativa es una respuesta técnica a un problema crítico que enfrentan los productores en la cuenca.

Según explicó Sardi, el actual ritmo de inyección «de gases ricos podría poner a los gasoductos troncales fuera de especificación técnica en el corto plazo. El directivo advirtió que «con el tiempo, los sistemas de transporte van a empezar a estar fuera de especificación, lo que impacta de manera directa no solo en la producción de gas con alto contenido de condensados, sino también en el desarrollo del petróleo».

Este proceso de separación es indispensable para «monetizar los líquidos que actualmente se están consumiendo en la industria» y en la generación eléctrica, transformando un recurso que hoy se quema como gas en un producto de alto valor de exportación. La infraestructura para este salto de escala contempla la expansión de la planta de Tratayén, que pasará de ser un centro de acondicionamiento a una unidad de procesamiento integral, un poliducto y una planta en Bahía Blanca.

Sardi destacó que el proyecto, desarrollado bajo el marco del RIGI para garantizar competitividad, tiene un plazo de ejecución estimado en 45 meses y generará un impacto económico inmediato. «Estamos pensando en el orden de los US$1.200 millones anuales de divisas a partir de la exportación», precisó el ejecutivo, tras señalar que la obra demandará unos 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos.

Oldelval y las nuevas obras del petróleo

Por su parte, Hosel se refirió a los avances de la infraestructura de transporte de petróleo desde la Cuenca Neuquina que «atraviesa un momento de máxima exigencia, con el proyecto Duplicar Plus operando ya por encima del 90 % de su capacidad«. Según explicó, el sistema actual permite evacuar unos 500.000 barriles diarios hacia el Atlántico, pero las proyecciones indican que el límite técnico de 540.000 barriles se alcanzará de forma inminente.

«Creemos que para julio el caño va a estar lleno, va a estar a su máxima capacidad«, advirtió el directivo, señalando que la producción actual obliga a acelerar las obras de contingencia para no frenar la actividad en los yacimientos. Para evitar un cuello de botella antes de que el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) entre en funciones, Oldelval inició la repotenciación de cuatro estaciones de bombeo entre Allen y el puerto de exportación.

Esta obra, aunque menor en términos de inversión comparada con los grandes ductos, resulta estratégica para la industria. Al respecto, el ejecutivo detalló que esta mejora permitirá «agregar 200.000 barriles más para que el Vaca Muerta Sur, que probablemente esté listo para fin de año o principios del año que viene, pueda llegar con tranquilidad y que los productores no bajen el pie del acelerador«.

En paralelo a las tareas de repotenciación, la compañía avanza en el desarrollo del proyecto Duplicar Norte. «Es un oleoducto de US$380 millones que viene a conectar lo que es el hub norte de Vaca Muerta con la estación de bombeo Allen. Ya está en plena construcción, tiene una capacidad inicial en esta primera etapa de 220.000 barriles, pero va a ser ampliable hasta 500.000«, explicó.

Más allá de las nuevas trazas, el plan de inversión incluye un fuerte componente de mantenimiento sobre la red histórica de 1.700 kilómetros, que promedia los 60 años de antigüedad. Hösel señaló que la compañía deberá invertir más de US$1.000 millones adicionales para que ese sistema «esté a tono con los ductos nuevos», elevando la inversión total de la transportadora a unos US$2.000 millones al finalizar las actual obras.

Hacia el final de la década, con la combinación de las obras de la compañía y la puesta en marcha del sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) «la cuenca va a tener una capacidad de evacuación de un millón y medio de barriles, con lo cual yo creo que a nivel de infraestructura central o core de petróleo, vamos a tener hasta el 2030 o 2031 resuelto«. El próximo desafío, indicó, se desplazará hacia los ductos de captación que conecten cada yacimiento con estos grandes sistemas troncales.

Fuente: EconoJournal