15/04/26

Del 12% al 15%. Mientras consumen lo que les queda de nafta importada, petroleras ya negocian agregar más etanol

Apuran llevar la mezcla del biocombustible con la nafta del 12% al 15%. Ya hubo contactos con las etanoleras de maíz, a las que una mayor demanda les permitirá reducir su capacidad ociosa.


IMPACTO. Las petrolera buscan reducir los efectos de la suba del petróleo con el uso de más biocombustibles en las mezclas.

Forzado por la coyuntura internacional y las decisiones domésticas, el mercado nacional de los biocombustibles atraviesa un momento de reconfiguración.

En los últimos días, las principales empresas refinadoras del país han comenzado a acelerar las gestiones para incrementar la mezcla voluntaria de bioetanol en las naftas, pasando del cupo obligatorio del 12% a un techo del 15%.

Esta medida, avalada por una reciente resolución del Gobierno nacional, surge como una respuesta directa al elevado precio internacional del barril de petróleo, que encarece significativamente la importación de naftas que las petroleras deben realizar para abastecer el mercado interno.

Desde la Cámara de Bioetanol de Maíz, su director ejecutivo, Patrick Adam, ha confirmado que el interés de las petroleras es real y concreto. Según el directivo, ya se han producido contactos directos con las empresas del sector que buscan hacer uso de esta opción voluntaria.

Aunque el proceso será progresivo, debido a que las refinadoras aún cuentan con un stock importante de naftas importadas, la tendencia hacia una mayor participación del biocombustible es irreversible en el corto plazo.

"El proceso va a ser lógicamente progresivo, ya que las refinadoras tenían un stock importante de naftas importadas que van a utilizar. Ya tuvimos contactos directos con los petroleros que quieren hacer uso de la opción de utilizar voluntariamente más bioetanol en las mezclas con las naftas”, aseguró Adam a La Voz.

La lógica es puramente económica: con el crudo en niveles altos, el bioetanol –que históricamente ha sido competitivo– se presenta hoy como una opción más atractiva que nunca para equilibrar los costos operativos de las compañías.

Competitividad y capacidad instalada

El sector del bioetanol recibe esta noticia con expectativas de reactivación. Actualmente, las plantas procesadoras de maíz están operando con una capacidad ociosa cercana al 25%, por lo que cuentan con el margen suficiente para responder de manera inmediata a un incremento en la demanda de las petroleras.

Un punto clave en esta nueva dinámica es la fijación de precios: mientras que para el cupo obligatorio rigen valores fijados por la Secretaría de Energía, para este mercado voluntario el precio se establece mediante acuerdos libres entre las partes (refinadoras y productores).

Desde el sector de la industria, sostienen que esta flexibilidad es vital, especialmente considerando que la fórmula de precio oficial de la Secretaría de Energía lleva dos meses sin aplicarse adecuadamente, acumulando un retraso frente a una inflación mensual del 3%.

No obstante, el sector no se queda solo en la coyuntura. Junto con el Centro Azucarero Argentino y el Gobierno nacional, se trabaja en un nuevo marco legal para la industria.

El objetivo es un proyecto de ley de consenso que establezca un corte obligatorio mínimo del 15%, permitiendo un mercado libre por encima de ese umbral para fomentar la competencia y desregular el sector.

En plena cosecha sube el gasoil mayorista

Mientras el segmento de las naftas busca alivio en el bioetanol, el mercado del gasoil presenta un panorama mucho más complejo y preocupante para el sector agropecuario.

Mientras avanza la cosecha gruesa de soja, se registra una anomalía en la cadena de comercialización: el gasoil mayorista ya cuesta hasta un 7% más caro que el que se vende en los surtidores de las estaciones de servicio.

Este fenómeno se explica por un desacople de precios generado por la situación geopolítica global. La guerra en Oriente Medio ha disparado la cotización internacional de los derivados del petróleo.

Sin embargo, mientras en el segmento minorista rige un congelamiento de precios por 45 días que obliga a los operadores a vender a pérdida, en el canal mayorista –donde se abastece el grueso de la maquinaria agrícola– los precios reflejan con mayor crudeza la realidad del mercado global.

La problemática no es solo de precios, sino también de incertidumbre logística. La circulación por el estrecho de Ormuz se ha vuelto cada vez más complicada, afectando la disponibilidad física de producto a nivel mundial.

El objetivo es un proyecto de ley de consenso que establezca un corte obligatorio mínimo del 15%, permitiendo un mercado libre por encima de ese umbral para fomentar la competencia y desregular el sector.

En plena cosecha sube el gasoil mayorista

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Este fenómeno se explica por un desacople de precios generado por la situación geopolítica global. La guerra en Oriente Medio ha disparado la cotización internacional de los derivados del petróleo.

Sin embargo, mientras en el segmento minorista rige un congelamiento de precios por 45 días que obliga a los operadores a vender a pérdida, en el canal mayorista –donde se abastece el grueso de la maquinaria agrícola– los precios reflejan con mayor crudeza la realidad del mercado global.

La problemática no es solo de precios, sino también de incertidumbre logística. La circulación por el estrecho de Ormuz se ha vuelto cada vez más complicada, afectando la disponibilidad física de producto a nivel mundial.

Fuente: La Voz