11/08/26

Peña apura el gasoducto desde Vaca Muerta para avanzar con la exploración en el Chaco

El Gobierno apuesta a generar demanda interna para atraer capital privado. Por qué el Gasoducto Bioceánico es crucial para el futuro energético de Paraguay.


El presidente Santiago Peña

El gabinete energético busca acelerar las gestiones para aprovechar el potencial de Vaca Muerta y avanzar en uno de los proyectos estratégicos del Gobierno de Santiago Peña: el Gasoducto Bioceánico, una obra estimada en unos USD 2.000 millones que el Ejecutivo pretende viabilizar antes de 2032, cuando Paraguay podría alcanzar el límite de su potencia eléctrica disponible.

El proyecto trinacional contempla el tendido de unos 1.050 kilómetros de ductos para conectar los yacimientos de Vaca Muerta, en la Patagonia argentina, con los estados brasileños de Mato Grosso del Sur y San Pablo, atravesando el Chaco paraguayo. El trazado en estudio contempla zonas como Médanos del Chaco, un área protegida que alberga un parque nacional, lo que implicaría un cambio en la ley.

La apuesta de Peña va más allá de convertir a Paraguay en un país de tránsito para el gas argentino. El objetivo del Gobierno es que el entusiasmo por el Gasoducto Bioceánico genere las condiciones para que el sector privado invierta en la exploración, prospección y eventual explotación en territorio chaqueño, con la mira puesta en alimentar el mercado paulista y, en una segunda etapa, incluso abastecer la demanda chilena.

El viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, reconoció que una de las principales variables para destrabar la inversión privada es precisamente la demanda que Paraguay pueda generar. La lógica es sencilla: sin consumo asegurado, difícilmente habrá capital dispuesto a asumir el riesgo de explorar y certificar las reservas potenciales.

Peña y los integrantes de la Mesa Energética Nacional ya trabajan en paralelo para adecuar el marco legal y construir un "nuevo modelo de negocios", como dijo Bejarano a LPO. De hecho, el Gobierno consiguió una inversión no reembolsable de USD 150.000 de la CAF para avanzar en la adecuación regulatoria.

"Argentina sabe que, por la guerra, está en un momento donde las inversiones en exploración y transporte de ese tipo de energía (hidrocarburos) son muy valoradas en el mundo. Eso hace que se venga viabilizando la posibilidad de tener gas natural en Paraguay. Lo que estamos buscando es viabilizar tanto el ducto bioceánico como el ducto del sur", explicó Bejarano.

La semana pasada, Peña convocó a la Mesa Energética para presentar, entre otras cuestiones, el reciente acuerdo nuclear firmado con EEUU y la necesidad de definir los proyectos de energía de cara a la próxima década. El gasoducto del sur, una obra complementaria del Gasoducto Bioceánico -el que prevé unir Vaca Muerta con Brasil vía Paraguay- que podría alentar las inversiones en el Chaco, es otra de las grandes apuestas del Gobierno.

Dentro de la estrategia de la Mesa Energética aparece además un nuevo desafío para Petropar, que deberá encontrar un modelo que vuelva atractivo al país para los inversores privados. La que busca el Ejecutivo es que la infraestructura regional sea el incentivo para explorar el subsuelo paraguayo y certificar las reservas.

"Lo que va a viabilizar la exploración para tejer reserva certificada son los ductos que estamos haciendo. Uno de ellos es el gasoducto bioceánico, que busca hacer fluir gas natural desde Vaca Muerta hasta el mercado paulista pasando por Paraguay. Lo que vemos hasta este momento son inversiones privadas, lo que no quita que pueda ser una asociación público-privada a futuro", sostuvo el viceministro.

El Gobierno pretende que el gas barato y abundante de Vaca Muerta funcione como plataforma para desarrollar nuevos proyectos industriales y de generación eléctrica en Paraguay. Esa demanda interna, a su vez, podría justificar una mayor exploración en el Chaco y permitir que las eventuales moléculas paraguayas terminen circulando por el mercado regional, especialmente el brasileño.

El otro frente de la estrategia está en el Congreso. La Mesa Energética Nacional busca modificar el marco legal y ambiental para destrabar la exploración de hidrocarburos en el Chaco. La disputa pasa por los derechos sobre los pozos exploratorios ubicados en Médanos, donde se encuentra el único pozo con flujo de gas natural registrado hasta ahora.

El Gobierno pretende modificar la legislación para avanzar así con la exploración en esa zona y utilizar las eventuales reservas como parte del negocio que se abriría con el gasoducto que correrá en paralelo a la Ruta Bioceánica.

Ambos proyectos comparten el Chaco como corredor estratégico y podrían terminar funcionando de manera complementaria: una infraestructura para mover bienes y otra para transportar energía.

El desafío para Peña es convertir esa oportunidad en un negocio concreto, es decir, que el gas argentino atraviese Paraguay, que el capital privado se anime a explorar el Chaco y que, antes de que llegue 2032, el país tenga una nueva fuente de energía para sostener su próximo salto industrial o, en el peor de los escenarios, hacer frente al déficit eléctrico.

Fuente: LPO