
Humming Airways cerró una nueva ronda de inversión que le permitió concretar la compra de dos Metro 23, y ya planea incorporar otros tres el año próximo. Así lo confirmó a Aviacionline su fundador y CEO, Francisco Errecart, durante el V Encuentro Conjunto de Empresas Aerocomerciales que se realizó esta semana en San Juan.
Según explicó, la ronda sumó capitales de personas ligadas a algunas de las tecnológicas más importantes que operan en Argentina.
La noticia llega en un momento particular para la empresa. Su único avión, el Fairchild Metroliner matrícula LV-BYM, permanece en tierra desde finales de julio luego de un incidente con un pájaro en Tres Arroyos, que dañó uno de los motores. Además, Humming aún aguarda que la ANAC le otorgue su propio CESA (Certificado de Explotador de Servicios Aéreos), dado que hasta ahora opera a través de otra empresa.
Los nuevos aviones, que además lucirán un nuevo livery, le permitirán no solo dar respaldo a la operación actual ante imprevistos como el que la dejó sin vuelos, sino también sumar destinos. En los últimos meses, la empresa visitó varias ciudades para cerrar acuerdos con empresas locales.
En esa línea, su sitio web ya ofrece la preventa de siete nuevas rutas desde el Aeroparque Jorge Newbery, con tarifas desde USD 99: Villa Mercedes (San Luis), Pehuajó (Buenos Aires), Sunchales (Santa Fe), Necochea (Buenos Aires), Mercedes (Corrientes), Goya (Corrientes) y Reconquista (Santa Fe).
Todas comparten el perfil de ciudades que hace años dejaron de estar en el radar de las aerolíneas troncales. La excepción es Reconquista, que tuvo vuelos de Aerolíneas Argentinas entre 2023 y 2024, una ruta que coincidió con el año electoral y no sobrevivió a él. Además, todas tienen entre 40.000 y 100.000 habitantes y comparten cierto perfil productivo, en algunos casos más marcado que en otros.
Preventa en lugar de subsidios
A contramano de otras aerolíneas regionales del pasado, Humming no recurre a subsidios locales que le garanticen ingresos. Su apuesta es asegurar la rentabilidad de cada ruta con un modelo de preventa de pasajes a empresas o cámaras empresarias locales, y por eso ya lanzó la acción promocional de los siete nuevos destinos.
Si esos segmentos responden, la ruta se empieza a volar y se mantiene, con la expectativa de que luego el público en general también acompañe y la demanda se consolide. A veces funciona y a veces no, como cualquier negocio. Pero, al menos, traslada la responsabilidad de que los vuelos continúen a los sectores que siempre reclaman que existan, y que muchas veces después nunca se suben al avión.
Eso no significa que no haya apoyo de los gobiernos locales, pero es de otra naturaleza. Suele venir de la mano de la exención de tasas, ya que muchos aeródromos pertenecen a los municipios, o de cubrir los costos de los servicios de salvamento y extinción de incendios.
Casi dos años de operación
Con altibajos propios de los proyectos nuevos, la operación de Humming se encamina a cumplir dos años. Hasta finales de julio, mantenía vuelos que unían a Buenos Aires con Concordia, Villa Gesell, Tandil, Olavarría, Paraná y Tres Arroyos.
Resta ahora que estos planes se materialicen y que Argentina pueda entonces al fin saldar su deuda de tener una aerolínea regional que cubra una larga lista de ciudades olvidadas por las demás.
Fuente: Aviacionline

